De la diplomacia a la incertidumbre económico-comercial y político-social
Cerramos el mes de Abril con una semana corta debido a la conmemoración del Día del Trabajo y una serie de encuentros que han reflejado la importancia de la diplomacia, las ciudades en la agenda global y la colaboración entre el sector público y privado, destacando entre ellos la visita del Rey Carlos III de Inglaterra a Washington, DC, en donde pronunció un histórico discurso ante el Congreso de Estados Unidos, convirtiéndose en el segundo monarca británico en hacerlo, destacando como parte del 250° Aniversario de la independencia estadounidense la “alianza inquebrantable” entre ambas naciones pidiendo unidad occidental para defender a Ucrania y a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), rechazando el aislacionismo, visitando posteriormente New York City, participando en un acto conmemorativo del 9/11. Mercados.
Seguido del Bloomberg CityLab 2026, celebrado en Madrid, España del 27 al 29 de Abril, evento que reunió alcaldes y urbanistas con líderes empresariales para debatir sobre crecimiento inclusivo, resiliencia urbana y sostenibilidad, así como el Bloomberg House 2026, llevado a cabo al otro lado del Océano Atlántico en Miami, FL del 29 al 30 de Abril, mismo que sirvió como plataforma para el diálogo entre líderes del sector público y privado incluidos financieros y tecnológicos sobre el futuro económico global, enmarcando dichos eventos una semana caracterizada por tensiones geopolíticas, volatilidad financiera y sus consecuentes desafíos estructurales.
Seguridad, Guerra y Energía
En este contexto, empezamos la escalada de acontecimientos el sábado 25 de Abril durante la cena de corresponsales en Washington, DC, en la que se registró un intento de atentado presuntamente contra el Presidente Donald Trump, incidente que fue contenido por el Servicio Secreto de Estados Unidos (USSS) sin víctimas fatales, confirmando las autoridades la detención del responsable, reforzando las medidas de seguridad en eventos oficiales.
En el plano geopolítico, el conflicto en Medio Oriente con epicentro en Irán continuó mostrando signos de estancamiento al permanecer cerrado el Estrecho de Ormuz —clave para el comercio energético global— por parte de Estados Unidos e Irán, elevando las tensiones internacionales luego de que la Casa Blanca advirtiera que el conflicto podría prolongarse por meses, mismo que hasta ahora ha costado por el orden de $US 25 Mil Millones de Dólares, sin embargo el propio Donald Trump declaró el viernes 1° de Mayo el fin de la guerra, en una decisión ampliamente interpretada como un intento de evitar la intervención del Congreso.
En paralelo, los Emiratos Árabes Unidos anunciaron su salida de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a partir del 1° de Mayo, generando presiones alcistas en el precio del petróleo superando nuevamente la berrera de los $US 100 por Barril, llevando a los principales Índices Bursátiles estadounidenses —Dow Jones Industrial Average, S&P 500 y NASDAQ Composite— a mantenerse dentro del Canal Ascendente -Bull Market- en el que se desplazaron durante el mes de Abril, alcanzando tanto el S&P 500 y el NASDAQ Composite nuevos máximos la jornada del viernes 1° de Mayo, sin embargo, el sentimiento del Mercado entendido como público inversionista internacional -institucional y/o individual- se ha tornado cauteloso, baste con tener presente que The Goldman Sachs Group, Inc. (NYSE: GS) recomendó prepararse para una corrección de corto plazo y aprovechar oportunidades de compra durante las caídas, sobre todo considerando que, en el ámbito tecnológico, la percepción sobre la Inteligencia Artificial (IA) se ha vuelto ambivalente, pues mientras se reconocen sus beneficios productivos, los despidos masivos en grandes tecnológicas han generado preocupación económica y social.
Fundamentado lo anterior en el hecho de que durante el mes de Marzo el Índice de Precios al Consumidor (CPI) en Estados Unidos se posicionó en 3.5% interanual, mientras que el gasto del consumidor presentó señales de debilitamiento ante el aumento de los precios de los bienes y servicios, particularmente la gasolina, a lo que se suma la negativa del gobierno federal para devolver el 15% de aranceles cobrados ilegalmente, pese al fallo de la Corte Suprema del pasado mes de Febrero, contrastando con el acuerdo alcanzado para reanudar pagos al personal del Department of Homeland Security (DHS) tras más de 70 días.
¿Cómo se reflejó la rotación del dinero en el $DXY?
A lo que hay que agregar la toma de decisiones de la Reserva Federal (FED) sobre la Tasa de Referencia, misma que decidió mantener sin cambio en el rango del 3.50% – 3.75% conforme a lo esperado, destacando que la decisión responde a las presiones inflacionarias y las dudas sobre el crecimiento económico de Estados Unidos.
Siendo lo más destacado que Jerome Powell dejo saber que permanecerá como Gobernador de la FED tras dejar el cargo como Presidente el próximo 15 de Mayo al referir; “Tengo previsto mantener un perfil bajo en mi función de Gobernador; al fin y al cabo, solo hay un Presidente de la Junta de la Reserva Federal, y ese Presidente es Kevin Warsh”, a quien deseo suerte dejando claro que no duda de su capacidad para desempeñarse como Presidente de la FED, invitándolo a “crear consensos”.
Decisión de la FED también replicada por el Banco Central Europeo (ECB) un día después, al decidir mantener sin cambio su principal referente en 2% pese a que la inflación en la eurozona alcanzó el 3% de forma anual debido al alza en los precios de los energéticos tras la guerra en Medio Oriente, anticipando un débil crecimiento económico.
Propiciando lo anterior que el Índice del Dólar Americano, US Dollar/USDX-Index-Cash ($DXY), conformado por una cesta de (6) divisas de países considerados desarrollados, incluido el Euro, frente al Dólar Americano, experimentara volatilidad desplazándose dentro de un Canal Lateral -Flat- teniendo como Resistencia 99.40 Unidades, ligeramente por debajo del 61.8% de retroceso de Fibonacci ubicado en 99.52 Unidades, hasta registrar un mínimo el viernes 1° de Mayo en 97.70 Unidades, cotizándose momentáneamente por debajo del 38.2% de retroceso de Fibonacci ubicado en torno a 98.00 Unidades, rebotando hasta cerrar la semana en 98.21 Unidades, dejando abierta la posibilidad de alcanzar el 50% de retroceso de Fibonacci ubicado en 98.76 Unidades, lo cual desde el punto de vista técnico es factible considerando que el Índice de Fuerza Relativa (RSI) se encuentra en territorio neutral con sesgo al alza como puede advertirse en Daily Chart, sin que lo anterior signifique haber recuperado el sesgo alcista del 11 de Marzo al 7 de Abril, pues para ello será necesario que la cotización supere de forma sostenida el Exponential Moving Average (EMA) 200 -señalado en color blanco- ubicado al momento de redactar el presente en 99.00 Unidades.

$DXY (US Dollar/USDX-Index-Cash) Daily Chart 1 Year
Fuente: Schwab/thinkorswim® platform
¿Cuál fue la reacción del par de divisas USD/MXN?
Por su parte, el par de divisas compuesto por el Dólar Americano vs; el Peso Mexicano (USD/MXN) se mantuvo dentro de un rango lateral con sesgo alcista teniendo como Soporte 17.3303 Pesos por Dólar y como Resistencia 17.5838 Pesos por Dólar, ligeramente por arriba del EMA 50 -señalado en color azul- ubicado en 17.5280 Pesos por Dólar conforme a lo señalado en entrega previa de nuestro Resumen Semanal de Mercados, cerrando la jornada del viernes 1° de Mayo en torno al EMA 20- señalado en color rojo- ubicado al momento de redactar el presente en 17.4475 Pesos por Dólar en el Mercado Spot, por lo que no se descarta la posibilidad de que la paridad cambiaria del par de divisas USD/MXN supere nuevamente la Resistencia conformada por el EMA 50 antes señalado, en cuyo caso el siguiente nivel a considerar como posible objetivo (Target) sería el EMA 100 -señalado en color mostaza-, seguido del 23.6% de retroceso de Fibonacci, ubicados en 17.6763 y 17.9069 Pesos por Dólar respectivamente, lo cual desde el punto de vista técnico es factible considerando que el RSI se encuentra en territorio neutral pese a haber registrado una reversión a la baja, sin que lo anterior signifique que la tendencia primaria hasta ahora a la baja se haya revertido, pues para ello será necesario que la paridad cambiaria del par de divisas USD/MXN supere de forma sostenida el EMA 200 -señalado en color blanco- ubicado al momento de redactar el presente en 18.0209 Pesos por Dólar como consta en Daily Chart.

USD/MXN (US Dollar vs; Mexican Peso Spot) Daily Chart 1 Year
Fuente: Schwab/thinkorswim® platform
Mientras que, desde el punto de vista fundamental será necesario estar atentos de la percepción del público inversionista internacional respecto a las señales de desaceleración económica presentadas a lo largo de la semana recién concluida, destacando entre ellos la caída del Producto Interno Bruto (PIB), mismo que registró una contracción del 0.8% durante el 1er Trimestre 2026, impactando a todos los sectores productivos de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), poniendo de manifiesto que la economía de México se encuentra presionada por las medidas arancelarias de Estados Unidos y la incertidumbre derivada de la revisión y eventual renegociación del T-MEC, así como por la caída de la inversión productiva y la debilidad de diversas instituciones que han generado desconfianza en sectores económicos, destacando entre ellas la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (PEMEX) que han reportado pérdidas significativas durante el 1er Trimestre 2026, siendo para el caso de la CFE 402 Millones de Pesos debido principalmente a fluctuaciones cambiarias y no a una falta de flujo operativo según la CFE y para PEMEX 46 Mil Millones de Pesos, representando en su conjunto pérdidas superiores a los 500 Millones de Pesos diarios al inicio de 2026, así como los datos de empleo que han reflejado un bajo ritmo de generación de puestos de trabajo formales y la suma de personas al mercado laboral informal, dejando fuera a México del Top 5 global en ensamblaje automotriz, lo que motivo un acuerdo entre el gobierno federal y la industria acerera, siendo la noticia positiva de la semana que Estados Unidos retiró a México de la “lista negra” de propiedad intelectual.
Poniendo de manifiesto la importancia de establecer las estrategias de cobertura cambiaria para preservar el poder adquisitivo y proteger las ganancias ante las fluctuaciones de la paridad cambiaria del par de divisas USD/MXN, conscientes de que una estrategia de cobertura cambiaria tiene por objeto minimizar el impacto negativo derivado de una contingencia y no así sustituir la actividad preponderante de quien la lleve a cabo, mucho menos su fuente de ingresos, lo que sugiere estar atentos de la toma de decisiones del Banco de México (BANXICO) sobre la Tasa de Referencia actualmente ubicada en 6.75% durante la reunión de Política Monetaria de la próxima semana.
Agregando un “irritante” más a la relación bilateral Estados Unidos – México la acusación fincada en una Corte de New York contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el narcotráfico, lo que ha elevado el tono de legisladores republicanos y el Embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, al señalar que este caso podría ser el inicio de una ofensiva contra la impunidad.
Ante lo cual la American Society of Mexico (AmSoc) exhortó a México a colaborar para evitar afectaciones en la revisión y eventual renegociación del del T-MEC, cuya próxima reunión tendrá lugar en la Ciudad de México el 25 de Mayo, días después de que se lleve a cabo la VIII Cumbre UE – México (la primera en 11 años), en un entorno en el que Estados Unidos ha dicho que elevará al 25% el arancel a la importación de vehículos procedentes de la UE.
Conclusión
Como es evidente, los acontecimientos suscitados a lo largo de la semana recién concluida dejan ver la complejidad del entorno económico-comercial y político-social, donde los avances en gobernanza urbana contrastan con tensiones geopolíticas, propiciando volatilidad financiera y sus consecuentes desafíos estructurales, por lo que ahora más que nunca es imperativo para México el trabajo colaborativo entre el sector público y privado, incluida la academia y los organismos empresariales, puesto que a los retos y desafíos por venir se suma el debilitamiento del dinamismo económico-comercial, el cual está estrechamente ligado a la falta de financiamiento dirigido a la actividad productiva, particularmente a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMES), lo que nos remite al artículo “Más allá de las licencias: repensar el sistema financiero” de David Romero disponible en la versión online del Diario El Financiero del 24 de Abril, en el que advierte que “El desafío central que enfrenta hoy el sistema financiero en México no es de forma jurídica, sino de fondo estructural”.
Enfatizando que el problema no es que existan diferentes tipos de instituciones de crédito y auxiliares del crédito, sino la falta de pertinencia de su oferta, toda vez que no responde a las necesidades del sector productivo, pues mientras que los bancos tradicionales nacionales y extranjeros están dirigidos principalmente a empresas que ocupan la parte superior de la pirámide, las cuales a su vez suelen integrar a sus proveedores a las líneas de crédito que les han sido otorgadas para llevar a cabo operaciones de factoraje financiero, los considerados bancos de nicho están dirigidos principalmente a personas físicas a quienes suelen otorgar créditos al consumo, dejando fuera a las MIPYMES que en su conjunto generan más del 70% de los puestos de trabajo formales del país al tiempo que contribuyen con más del 50% del PIB.
Destacando que a los bancos tradicionales se suman las Fintech, Sociedades Financieras Populares (SOFIPOS) y Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (SOFOMES), las cuales lejos de estar atendiendo a las MIPYMES, parecen estar más interesadas en competir con los bancos tradicionales con limitadas posibilidades de éxito por el simple hecho de que sus respectivas licencias operativas no les permiten competir al mismo nivel, mientras que las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Crédito Popular (SOCAPS) suelen concentrarse únicamente en personas físicas otorgando créditos al consumo, explicando la importancia de las fuentes de financiamiento alternativas también entendidas como Capital Privado, destacando para el caso de las aplicables a las MIPYMES los Angel Investors, Crowdfunding e Investment Clubs como mecanismos clave para dinamizar la economía desde su base, no como sustitutos de las instituciones de crédito y/o auxiliares del crédito, sino como complementos necesarios dentro de un sistema que aspira a ser verdaderamente incluyente, partiendo de la premisa que “la relevancia de una institución financiera no está en su denominación, sino en su capacidad de generar impacto real: facilitar el crecimiento de un negocio, proteger el ahorro de una familia, abrir oportunidades donde antes no existían”.
Poniendo de manifiesto que el mercado no será dominado por un solo tipo de institución, sino por la capacidad de integrar lo mejor de los instrumentos financieros tradicionales con los alternativos, lo que requiere visualizar el escenario desde el punto de vista del lado comprador (Buy Side) entendido como el público objetivo al que está dirigida la oferta de productos/servicios financieros para estar en condición de satisfacer la demanda del mercado en vez de limitar la oferta de productos/servicios financieros a los intereses del lado vendedor (Sell Side) conformado por los diferentes intermediarios financieros, incluidas desde luego las instituciones de crédito y auxiliares del crédito.
De tal forma que sea posible poner en marcha un sistema capaz de canalizar recursos hacia donde más se necesitan, “que entienda la diversidad de realidades económicas y que construya relaciones de largo plazo basadas en confianza, no solo en transacción […] Pero también implica algo más profundo: la capacidad de reconocer que el sistema financiero no es un fin en sí mismo, sino un medio para el desarrollo económico y social del país. Si logramos mantener esa claridad, podremos avanzar hacia un modelo más equilibrado, más eficiente y más justo. […] Uno donde distintas instituciones —con distintas naturalezas— contribuyan desde sus fortalezas a un objetivo común. Porque, al final, el verdadero progreso del sistema financiero no se mide por su tamaño, ni por su sofisticación técnica, sino por su capacidad de transformar la vida de las personas. […] Y ese sigue siendo, hoy más que nunca, el desafío central”, como bien refiere David Romero.