Una vez iniciado el mes de Septiembre con la conmemoración del Labor Day en Estados Unidos, mientras que la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentara al Congreso su 1er Informe de Gobierno luego de un discurso matutino, terminando la jornada con la toma de protesta de los nuevos integrantes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), seguido dos días después de la visita que hiciera a México el Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, para atender temas de interés binacional, quien indicó que “México es el país que más está cooperando con Estados Unidos”, palabras que permiten considerar la visita del funcionario estadounidense como “significativa”, al tiempo que la Bolsa Institucional de Valores (BIVA) llevara a cabo en el Rockefeller Center de New York City la 6ª Edición del BIVA Day con el propósito de promover la imagen de México como destino de inversión ante el público inversionista internacional tanto institucional como individual, cerrando con la cena de gala organizada por el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con los gigantes tecnológicos siendo Elon Musk el gran ausente, iniciamos nuestro Resumen Semanal de Mercados concentrando nuestra atención en los particulares relacionados con el T-MEC debido a la importancia que tiene para que los tres países miembros, Canadá, Estados Unidos y México, logren consolidarse como el Bloque Comercial de América del Norte, luego de las declaraciones del Secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, quien advirtió que la renegociación del T-MEC será difícil, misma que de acuerdo con el Diario The Wall Street Journal comenzará el próximo mes de Octubre extendiéndose hasta el mes de Julio de 2026, fecha límite para que las partes manifiesten su intención de renovarlo o no.
Sin que lo anterior signifique restar importancia al resto de los acontecimientos económico-comerciales y político-sociales suscitados a lo largo de la 1ª semana del mes de Septiembre como la Cumbre de la Organización para la Cooperación de Shanghái (SCO) celebrada en Tianjin, China, en donde se dieron cita -entre otros- los mandatarios del grupo RIC conformado por Rusia, India y China, países que en su conjunto se especula tienen el objetivo de hacer contrapeso al dominio occidental encabezado por Estados Unidos en los asuntos internacionales, así como la adopción de los Acuerdos Comerciales entre la Unión Europea (UE) con el MERCOSUR y México considerados por la Comisión Europea parte fundamental de la estrategia de la UE para diversificar sus relaciones comerciales y reforzar los lazos económicos y políticos con socios afines en todo el mundo, mucho menos los lamentables conflictos que no parecieran tener fin en Ucrania e Israel, entre otros.
En este orden de ideas, se anticipa un escenario complejo pero necesario para el T-MEC en virtud de la integración de las cadenas productivas que involucran empresas establecidas en los tres países miembros independientemente de su lugar de origen, ya que algunos bienes intermedios llegan a cruzar las fronteras entre los tres países hasta ocho veces antes de convertirse en un bien final, lo cual desde luego depende del tipo de bien objeto del intercambio comercial, cuyo flujo podría verse afectado por los ajustes arancelarios o normas de contenido regional, destacando para el caso del intercambio comercial entre Estados Unidos y México agroindustria, autopartes y autos y para el caso del intercambio comercial entre México y Canadá agroindustria y manufacturas especializadas, por lo que será necesario reducir los “irritantes” para llevar a buen término las negociaciones, evitando tensiones innecesarias que pudieran impactar negativamente la confianza empresarial y por ende el dinamismo económico-comercial regional.
Poniendo de manifiesto la importancia del trabajo colaborativo entre los tres países miembros del T-MEC para fortalecer las cadenas productivas partiendo de la premisa que Canadá, Estados Unidos y México son economías complementarias, caso contrario la incertidumbre derivada de las referidas tensiones innecesarias puede traer consigo una caída en las ventas producto de las presiones inflacionarias, falta de competitividad manifiesta en la escasez de insumos, personal calificado y el consecuente enfriamiento del dinamismo económico-comercial empezando con un incremento en la Tasa de Desempleo como ha ocurrido en Estados Unidos al pasar del 4.2% al 4.3% tras haberse creado 22K puestos de trabajo el pasado mes de Agosto por debajo de los 75K estimados y los 79K puestos de trabajo creados el mes previo (Julio) de acuerdo con el reporte de desempleo no agrícola (NFP) presentado por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) el viernes 5 de Septiembre, impactando principalmente a sectores como ayuda temporal, construcción y manufactura, contrario a sectores como recreación, retail y salud que presentaron cierto repunte.
¿Cómo se reflejó lo anterior en los Mercados Financieros?
Reflejándose lo anterior en el comportamiento de los Mercados Financieros, particularmente en los principales Índices Bursátiles de Estados Unidos, Dow Jones Industrial Average (^DJI), S&P 500 (^GSPC) y NASDAQ Composite (^IXIC), los cuales no obstante iniciaron el mes de Septiembre con una ligera contracción, al cierre de la jornada del viernes 5 de Septiembre recuperaron el sesgo alcista con el que cerraron el mes de Agosto, registrando los dos primeros nuevos máximos anuales -High 52- debido a las expectativas de que la Reserva Federal (FED) recortará 25 Puntos Base a la Tasa de Referencia en su próxima reunión de Política Monetaria que tendrá lugar los días 16 y 17 de Septiembre, expectativa que de acuerdo con el CME FedWatch Tool supera el 90% de probabilidades de ocurrencia, dejando abierta la posibilidad de futuros recortes a la Tasa de Referencia en lo que resta del año, lo que favorece el apetito por instrumentos de renta variable como las acciones de las empresas que conforman los referidos Índices Bursátiles.
¿De qué manera impactó la rotación del dinero al $DXY?
Por su parte, el Índice del Dólar Americano, US Dollar/USDX-Index-Cash ($DXY), pese a la volatilidad experimentada, se mantuvo dentro de un Canal Lateral -Flat- teniendo como Resistencia el máximo semanal ubicado en 98.65 Unidades y como Soporte el mínimo semanal ubicado en 97.41 Unidades registrado el viernes 5 de Septiembre, cerrando la semana en torno a 97.76 Unidades, posicionandose el Índice de Fuerza Relativa (RSI) en territorio neutral con sesgo a la baja, por lo que no se descarta la posibilidad de que el $DXY se aproxime al mínimo anual -Low 52- registrado el pasado 1° de Julio ubicado en 96.37 Unidades, como puede advertirse en Daily Chart.

$DXY (US Dollar/USDX-Index-Cash) Daily Chart 1 Year
Fuente: Schwab/thinkorswim® platform
¿Cuál fue la reacción del par de divisas USD/MXN?
En cuanto al par de divisas conformado por el Dólar Americano vs; el Peso Mexicano (USD/MXN), al igual que el $DXY, se mantuvo dentro de un Canal Lateral -Flat- teniendo como Resistencia el máximo semanal ubicado en 18.8629 Pesos por Dólar y como Soporte el mínimo semanal ubicado en 18.5716 Pesos por Dólar Pesos registrado el viernes 5 de Septiembre, cerrando la semana en 18.7075 Pesos por Dólar en el Mercado Spot, posicionandose el RSI en territorio neutral con sesgo a la baja, dejando abierta la posibilidad de que el par de divisas USD/MXN se aproxime al mínimo anual -Low 52- registrado el pasado 13 de Agosto ubicado en 18.5058 Pesos por Dólar, incluso registrar uno nuevo en anticipación al eventual recorte por 25 Puntos Base a la Tasa de Referencia por parte de la FED actualmente ubicada en el rango del 4.25% – 4.50%, pese a que el Banco de México (BANXICO) podría hacer lo mismo en su reunión de Política Monetaria que tendrá lugar el 25 de Septiembre llevando la Tasa de Referencia del actual 7.75% al 7.50%, lo cual dependerá -entre otros aspectos- de la percepción que tenga el público inversionista internacional tras la presentación del Paquete Económico 2026 el 8 de Septiembre y sobre todo, de la conferencia de prensa que dará un día después la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), toda vez que de acuerdo con lo señalado por la mandataria mexicana, el Paquete Económico 2026 contempla que los bancos no podrán hacer deducibles sus aportaciones al Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa), así como una serie de modificaciones a la importación de los denominados “vehículos chocolate” toda vez que el abuso de lo anterior está resultando contraproducente para la venta de vehículos nuevos, sin olvidar la posibilidad de que la caída de las remesas reste fortaleza al Peso Mexicano frente al Dólar Americano.

USD/MXN (US Dollar vs; Mexican Peso Spot) Daily Chart 1 Year
Fuente: Schwab/thinkorswim® platform
Conclusión
Como es evidente, la renegociación del T-MEC, así como el trabajo colaborativo entre pares, clientes y proveedores tanto mexicanos como estadounidenses y canadienses, ahora más que nunca es importante para fortalecer las cadenas productivas de la región de América del Norte, al tiempo que se diversifican los mercados de importación y exportación, aprovechando para el caso de México los diferentes Acuerdos/Tratados Comerciales de los que forma parte, conscientes de que la diversificación de mercados de importación y exportación tomará tiempo.
Tan importante como lo anterior, es recordar que la vecindad con el principal mercado del mundo que es Estados Unidos, sumado a las ventajas comparativas derivadas del T-MEC no son suficientes para que México logre posicionarse como el destino predilecto para la relocalización o puesta en marcha de nuevas plantas productivas, pues además de los incentivos ofrecidos por Estados Unidos para conseguir dicho propósito, hay que recordar los retos y desafíos señalados por el Presidente Nacional de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), Juan José Sierra Álvarez, a los que hicimos referencia en nuestro Resumen Semanal de Mercados del 18 al 22 de Agosto 2025 titulado “Diplomacia global, tensiones regionales y economía en movimiento«, siendo éstos 1) seguridad, 2) certidumbre jurídica y 3) energía, asignaturas que mientras no sean resueltas satisfactoriamente seguirán limitando las posibilidades de crecimiento económico de México y por ende el desarrollo entendido como mejora en la calidad de vida de la sociedad en su conjunto, pues como sabemos, los empresarios y el público inversionista nacional y extranjero, pueden estar dispuestos a asumir tanto el riesgo mercado como el riesgo emisor que toda inversión lleva implícito si las relaciones costo-beneficio y riesgo-recompensa presentan un balance positivo, sin embargo, el riesgo moral derivado de la falta de certidumbre jurídica manifiesta en el incumplimiento de los acuerdos celebrados con anterioridad como se percibe que ha ocurrido -por ejemplo- en los sectores energético y de telecomunicaciones durante el sexenio pasado y lo que va del presente, además de la incertidumbre generada con el cambio de timón en la SCJN, sumado a la inseguridad en las carreteras son razones suficientes para inhibir la inversión productiva tanto nacional como extranjera, explicando la razón por la cual los empresarios y público inversionista tanto nacional como extranjero suelen comparar las oportunidades de negocio existentes en México con las de otros países para fundamentar su toma de decisiones.
No obstante y sin restar importancia a los tres órdenes de gobierno y sus respectivos poderes, es preciso recordar que la prosperidad de los países no depende de la popularidad de sus gobernantes en turno, sino de sus empresas, particularmente las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMES) que son las que generan la mayor parte de los puestos de trabajo productivos, razón por la cual es preciso el trabajo colaborativo entre estas partiendo de la premisa que lo importante no es el protagonismo sino el oportuno cumplimiento de los objetivos organizacionales, lo cual implica auxiliarse de terceros especializados en aquellas áreas que les sean ajenas, particularmente en materia de comercio y negocios internacionales para integrarse de manera eficaz y eficiente a los sectores importador y exportador sea de forma directa o indirecta, lo cual desde luego dependerá de su propuesta de valor, capacidad instalada y restricción presupuestaria, entre otros aspectos.
Lo que nos remite a la columna de Víctor Piz titulada “La ‘ventana de oportunidad’ que tiene abierta México” disponible en la versión online del Diario El Financiero del 3 de Septiembre, en la que refiere que los inversionistas en Estados Unidos, que es el país de origen del 42.9% de la Inversión Extranjera Directa (IED) captada durante el 1er Semestre 2025, están viendo de manera positiva a México por su contexto económico, en el que es oportuno destacar su ubicación geográfica e integración a las cadenas globales de producción gracias a su capacidad manufacturera instalada y mano de obra calificada, las cuales juegan un papel relevante, prueba de ello es que si bien el 84.4% de la IED registrada al cierre de del pasado mes de Junio corresponde a la reinversión de utilidades, también es cierto que dicha IED se explica por la confianza de los inversionistas extranjeros en el país pese a la estridencia de las actuales condiciones generales del entorno, sin embargo, Victor Piz también advierte que “Si bien México se verá beneficiado en los próximos años por tendencias globales como la relocalización de plantas de manufactura más cerca de Estados Unidos (nearshoring), no siempre tendrá a los inversionistas extranjeros con los ojos puestos en el país”.
Poniendo de manifiesto la importancia del trabajo colaborativo entre el sector público y privado, incluida la academia y los organismos empresariales para aprovechar las ventajas comparativas de México, mediante la vinculación e inter cooperación entre las diferentes unidades de negocio susceptibles de generar sinergias y con ello conformar las cadenas locales de valor que les permitan incursionar y/o consolidarse en el sector importador y exportador, lo que requiere conformar equipos de (tele) trabajo multiculturales, multifuncionales, autoadministrados enfocados a los resultados conforme al modelo de negocio de Empresa Integradora, de modo que cada una de las unidades de negocio integradas pueda concentrar su atención en su actividad preponderante dejando en manos de sus pares aquellas tareas que aun siendo indispensables para el oportuno cumplimiento de los objetivos organizacionales, no son parte de su área de competencia como hemos señalado en las últimas (2) entregas de nuestro Resumen Semanal de Mercados.