Puebla es un Estado reconocido por su diversidad productiva y riqueza natural, también se distingue por su actividad agrícola, que sostiene tanto el consumo interno como una participación creciente en el comercio internacional.
De acuerdo con cifras recientes del Anuario Estadístico de la Producción Agrícola (2024), los diez cultivos con mayor valor de producción en Puebla son el maíz grano, café cereza, papa, tomate rojo, caña de azúcar, alfalfa, cebolla, frijol y Limón.
Estos cultivos representan la columna vertebral de la producción agrícola poblana, con un impacto directo en la seguridad alimentaria, la agroindustria y el empleo rural.
Al analizar la conexión entre la producción y vocación exportadora, se observa que no todos los cultivos con mayor valor económico logran insertarse en los mercados internacionales. De hecho, solo algunos de esos productos se han consolidado en el comercio exterior.
El tomate rojo es el caso más representativo, con un valor de producción superior a los 1,413 millones de pesos en 2024, se posiciona como el cultivo con mayor salida al extranjero, ya que en este año las exportaciones de tomate fresco o refrigerado alcanzaron los 15.1 millones de dólares, dirigidos principalmente a Estados Unidos y Canadá.
El café es otro ejemplo relevante. Puebla produjo café cereza por un valor de 1,515 millones de pesos en 2024, aunque las exportaciones solo alcanzaron 140 mil dólares. A pesar de su baja participación en el comercio exterior, el café poblano se distingue por sus características de calidad y por su potencial para competir en nichos especializados.
En contraste a esto, cultivos de gran peso en la economía estatal, como el maíz grano, la caña de azúcar, la papa, la alfalfa o el frijol, no aparecen en los registros relevantes de exportación. Su destino sigue siendo el mercado nacional, donde logran cumplir un papel esencial en el abasto alimentario, la ganadería y la agroindustria.
Este panorama agrícola evidencia una dualidad, mientras algunos productos logran insertarse en cadenas de valor globales, la mayoría de los cultivos se concentran en atender el mercado interno. Esta situación plantea varios retos y oportunidades, como las siguientes:
- Certificación y trazabilidad: Para lograr que más cultivos accedan a mercados internacionales, es necesario la ampliación de los procesos de certificación fitosanitaria y de calidad.
- Infraestructura logística: La mejora de la conectividad y de los sistemas de transporte permitiría reducir costos y aumentar la competitividad de los productores poblanos.
- Diversificación de mercados: Más allá de Estados Unidos y Canadá, para productos como café, limón y cebolla se abren oportunidades en otras partes del mundo como lo es Europa y Asia.
- Valor agregado: El proceso de transformación para los productos primarios, como el café tostado, o el jugo de caña, puede incrementar la competitividad y abrir nuevos segmentos de consumo.
El campo poblano combina una sólida base de producción agrícola con un potencial exportador aún en desarrollo. Mientras cultivos como el tomate han demostrado su capacidad para competir en mercados internacionales, otros como el café han comenzado a abrirse paso en segmentos especializados. El reto de Puebla ahora radica en traducir su gran capacidad productiva en una estrategia exportadora más amplia, capaz de consolidar a la entidad como un referente agroexportador en México y en el mundo.
Referencias.
Anuario Estadístico de la Producción Agrícola. (s. f.-b). https://nube.agricultura.gob.mx/cierre_agricola/