Skip to content
Aranceles para proteger industrias estratégicas en México: ¿medida necesaria o retroceso?

Aranceles para proteger industrias estratégicas en México: ¿medida necesaria o retroceso?


En septiembre de 2025, la Secretaría de Economía presentó ante el Congreso una Iniciativa de Ley que propone un ambicioso Programa de Protección para las Industrias Estratégicas de México. A diferencia de otros países donde estas medidas se dictan por decreto, en México se busca un respaldo legislativo, reflejando que la protección industrial es una agenda nacional.


¿Qué propone el programa?

La iniciativa contempla un incremento arancelario en 1,463 fracciones, afectando productos provenientes de países sin tratados comerciales con México, como China, India, Corea del Sur y Rusia. El objetivo es sustituir importaciones asiáticas por producción nacional, mejorar la balanza comercial y proteger 325 mil empleos en sectores clave como autopartes, vestido, textil, siderúrgico, electrodomésticos y muebles.

Los nuevos aranceles propuestos alcanzan hasta el 50%, elevando el promedio vigente del 16.1% al 33.8%. Esta medida impactaría cerca de 52 mil millones de dólares en importaciones, equivalentes al 8.6% del total nacional.


Argumentos a favor

Desde el gobierno, se defiende esta política como una herramienta para fortalecer la industria nacional, reducir la dependencia de proveeduría extranjera y fomentar el empleo en regiones industriales como Nuevo León, Jalisco y Ciudad de México. Además, se alinea con el “Plan México”, que busca un desarrollo económico más justo y equitativo.


Opinión crítica: ¿protección o retroceso?

Sin embargo, expertos como Ricardo Peraza, analista citado por el diario Excélsior, advierten que los aranceles pueden convertirse en un impuesto indirecto que afecta al consumidor. “Se pagan en cada compra, en cada producto que sube de precio”, señala Peraza, quien considera que esta medida busca ingresos rápidos en un contexto fiscal complicado.

Además, se cuestiona el impacto ambiental. Al encarecer vehículos eléctricos de marcas como BYD o JAC, se limita el acceso a tecnologías limpias y se favorece la industria tradicional de combustibles fósiles. Esto contradice los compromisos ambientales asumidos por México.


Conclusión

El Programa de Protección para las Industrias Estratégicas de México representa una apuesta audaz por el fortalecimiento interno. Pero como toda política económica, sus beneficios deben sopesarse frente a sus costos: el impacto en precios, el acceso a tecnología y las tensiones comerciales. La clave estará en su implementación y en cómo se equilibren los intereses industriales con los del consumidor y el medio ambiente.



Artículos que podrián interesarte:


Referencias