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Investigaciones

Inteligencia Artificial y Control Tower: Una ventaja competitiva en las operaciones y finanzas en 2026

La transformación digital de las cadenas de suministro ha pasado por varias etapas en las últimas décadas. Desde la era de los sistemas Enterprise Resource Planning o Planificación de Recursos Empresariales (ERP) que digitalizaron las operaciones entre 1990 y 2015, donde surgieron herramientas para gestionar órdenes, inventarios, finanzas, compras y logística, pasando por la etapa del análisis de datos con dashboards y herramientas de Inteligencia Empresarial entre 2010 y 2020, hoy nos encontramos en plena era de la Inteligencia artificial. En esta nueva etapa, la optimización inteligente y las decisiones predictivas se han convertido en la nueva frontera competitiva, con herramientas como la predicción de la demanda, la optimización de rutas, la planeación de inventarios y los agentes inteligentes.

Tipos de Inteligencia Artificial en la cadena de suministro

La Inteligencia Artificial (IA) predictiva permite anticipar lo que ocurrirá en el futuro, siendo especialmente útil para el pronóstico de la demanda. La IA prescriptiva va un paso más allá, ya que no solo identifica posibles problemas, sino que también recomienda la mejor acción a tomar. La IA de optimización busca operar de la manera más eficiente posible, mientras que el machine learning permite que los sistemas aprendan y mejoren continuamente a partir de los datos. Finalmente, la visión computacional permite interpretar imágenes y video en tiempo real, aportando mayor precisión en distintos procesos operativos.

El desafío: baja integración de sistemas

Uno de los mayores obstáculos que enfrentan las empresas hoy no es la falta de tecnología, sino la integración de sus sistemas. Muchas organizaciones operan con múltiples plataformas que no están conectadas entre sí, sin un punto central que consolide toda la información. Esto genera procesos manuales, poca visibilidad sobre los envíos, errores frecuentes y una pérdida significativa de tiempo y recursos.

Para enfrentar este reto, es fundamental construir una base sólida a partir de cuatro pilares, conectar los sistemas en una sola plataforma, digitalizar procesos para mejorar la eficiencia, integrar la información en tiempo real y generar visibilidad para fortalecer la colaboración con proveedores.

Este enfoque no busca una transformación radical de un día para otro, sino un proceso estructurado que comienza con la conexión de sistemas y la sincronización de datos. A partir de ahí, se avanza hacia la visualización de la operación, la gestión activa, el control y la automatización, hasta llegar a un nivel donde la información se convierte en inteligencia para la toma de decisiones. Es en este punto donde toma forma una Control Tower, como un centro de visibilidad y control que integra todos estos elementos en una sola vista.

La inteligencia artificial se aplica de manera transversal en cada una de estas etapas, potenciando los resultados y permitiendo pasar de una operación reactiva a una gestión más proactiva y estratégica. Además, la inteligencia artificial documental se presenta como una de las soluciones más accesibles y de rápido impacto, ya que permite automatizar procesos administrativos, mejorar la precisión de la información y liberar tiempo del equipo para actividades de mayor valor.

En un entorno donde la eficiencia operativa y la precisión financiera son cada vez más importantes, la combinación de inteligencia artificial con una Control Tower permite no solo mejorar la operación diaria, sino también fortalecer la toma de decisiones y generar una ventaja competitiva clara en la cadena de suministro.

La inteligencia artificial se aplica de manera transversal en cada una de estas etapas, potenciando los resultados y permitiendo pasar de una operación reactiva a una gestión más proactiva y estratégica. Además, la inteligencia artificial documental se presenta como una de las soluciones más accesibles y de rápido impacto, ya que permite automatizar procesos administrativos, mejorar la precisión de la información y liberar tiempo del equipo para actividades de mayor valor.

En un entorno donde la eficiencia operativa y la precisión financiera son cada vez más importantes, la combinación de inteligencia artificial con una Control Tower permite no solo mejorar la operación diaria, sino también fortalecer la toma de decisiones y generar una ventaja competitiva clara en la cadena de suministro.

Adicionalmente, el impacto de estas tecnologías no se limita únicamente al área operativa. Su integración también contribuye a una mejor salud financiera de las organizaciones al reducir costos derivados de ineficiencias, minimizar riesgos asociados a interrupciones y mejorar la capacidad de respuesta ante cambios del mercado. La visibilidad y trazabilidad en tiempo real permiten a las empresas tomar decisiones más rápidas y basadas en datos, fortaleciendo su capacidad de adaptación y aumentando su competitividad a largo plazo.

Referencias:

Burke, D. (2026). AI + Control Tower. [Presentación en congreso]. Expo Summit Logística 2026.

México un solo país, tres realidades: Norte, Centro y Sur

Cuando hablamos de la cadena de suministro en México, es común pensar que todo el país funciona igual, pero no es así. En realidad, existen tres dinámicas muy diferentes según la región, Norte, Centro y Sureste. Entender esas diferencias puede ser la clave entre una operación eficiente y una llena de fricciones.

Región Norte

La región norte del país, conformada principalmente por Baja California, Chihuahua y Nuevo León, es el motor de la manufactura de exportación y del nearshoring. Ciudades como Tijuana, Mexicali, Ciudad Juárez y Monterrey concentran gran parte de la actividad industrial, con mercados que van desde 3.9 millones de metros cuadrados en Mexicali hasta 24.8 millones de metros cuadrados en Monterrey.

Su mayor ventaja es la cercanía con Estados Unidos, especialmente con California y Texas, dos economías muy grandes con poblaciones que en conjunto suman más de 70 millones de personas. Además, cuentan con buena conectividad terrestre y ferroviaria, lo que facilita el movimiento de mercancías hacia el interior de Estados Unidos y sus puertos.

Sin embargo, esta región también enfrenta retos importantes. La dependencia de la relación comercial con Estados Unidos genera incertidumbre, ya que factores como aranceles o cambios en políticas comerciales pueden afectar las decisiones de inversión y expansión.

Región Centro – Bajío

La región Centro, que incluye la Zona Metropolitana de la Ciudad de México y el corredor del Bajío, es la más estable y diversa en términos logísticos. Es una zona clave para el comercio electrónico, la logística nacional y la manufactura, tanto local como de exportación.

Aquí, uno de los principales retos no es solo elegir la ubicación, sino el tiempo en el que se puede ocupar una nave industrial. Dependiendo del tipo de espacio, esto puede ir desde 2 meses en instalaciones ya listas, hasta más de 10 meses en proyectos hechos a la medida. Este factor impacta directamente en la rapidez con la que una empresa puede empezar a operar y responder a la demanda.

Otro aspecto importante es el costo. Existen diferencias significativas en los precios de renta entre zonas cercanas, lo que obliga a las empresas a evaluar muy bien el equilibrio entre costo, ubicación, acceso a vías de transporte, disponibilidad de talento y cercanía con el cliente final.

Región Sureste

El sureste, con Yucatán y Mérida como protagonistas, representa una oportunidad a mediano y largo plazo. Aunque todavía está en desarrollo, su valor está en su ubicación estratégica y su creciente conectividad marítima.

Desde el Puerto de Progreso ya existen rutas hacia ciudades como Houston, Tampa, Nueva York y Montreal, con tiempos de traslado que van desde dos días hasta poco más de dos semanas. Esto abre una oportunidad diferente de nearshoring, enfocada más en manufactura ligera y especializada con salida por vía marítima.

Algunas industrias ya están llegando a la región, como la aeroespacial y la de autopartes, lo que muestra su potencial. Sin embargo, aún es necesario seguir desarrollando infraestructura, parques industriales y servicios logísticos para consolidar su crecimiento.

Una estrategia por región

México no puede entenderse como un solo mercado logístico. Cada región tiene sus propias ventajas, retos y oportunidades, por lo que las empresas deben adaptar su estrategia según la zona en la que operan.

El norte ofrece cercanía con Estados Unidos y gran capacidad industrial, pero con mayor incertidumbre. El centro brinda estabilidad y un mercado amplio, aunque con alta competencia y disponibilidad limitada. El sureste, por su parte, representa una apuesta a futuro con gran potencial de crecimiento.

En un entorno donde la cadena de suministro es cada vez más importante, México destaca por ofrecer distintas opciones según las necesidades de cada empresa. La clave está en entender estas diferencias y tomar decisiones estratégicas con base en ellas.

Referencias:

Colliers. (2026). México un solo país, tres realidades: Norte, Centro y Sur. [Presentación en congreso]. Expo Summit Logística 2026.

Conectados para ganar: la estrategia tecnológica que transforma la logística

La clave para ganar no es la improvisación, sino la conexión. Al igual que en el fútbol, en la cadena de suministro, trabajar como equipo se traduce en tres factores, los trabajadores de primera línea, datos y tecnología. En estos ámbitos, cada decisión puede hacer la diferencia.

El campo de juego ha cambiado

Hace 20 años, las operaciones logísticas eran más simples. En la actualidad estas se han complejizado con la aparición y el crecimiento del comercio electrónico, la presión del cliente y nuevos desafíos diarios. Sin embargo, para seguir en el juego, ya no es posible operar con las herramientas de antes.

Así como los equipos de fútbol se renuevan antes de cada copa, en la logística esto también debe ser un paso clave, adoptar nuevas tecnologías e integrar nuevo talento. Todo esto se realiza con el objetivo de obtener mejores resultados. Las empresas que automatizan sus flujos de trabajo lo hacen para simplificar y eliminar tareas manuales hasta en un 42%, además de aumentar la productividad y la eficiencia en un 43%.

Un equipo conectado

En el fútbol y en la logística, la comunicación y colaboración son indispensables. En la logística, esto se traduce a pedidos correctos, en el lugar justo y en el momento exacto.

Para lograrlo, las empresas están apostando cada vez más por la digitalización. En los próximos tres años, las empresas que se digitalicen lo harán buscando principalmente aumentar la rentabilidad y el retorno sobre la inversión (47%), así como mejorar la satisfacción del cliente (34%).

En este contexto, el uso de inteligencia artificial y machine learning ya no es una promesa futura, sino una realidad. El 67% de las empresas del sector ya cuenta con soluciones desplegadas o en evaluación para la optimización de inventarios, y el 39% las utiliza para el pronóstico de la demanda. Así, la inteligencia artificial deja de ser una ventaja competitiva para convertirse en un requisito operativo básico.

¿Cómo se traduce la digitalización en una estrategia ganadora?

Una estrategia ganadora en logística se basa en lograr una visibilidad total de las operaciones, es decir, saber en todo momento dónde están los productos, cómo se están moviendo y qué está ocurriendo en cada etapa del proceso. Esto permite tomar decisiones más rápidas y acertadas, así como anticiparse a retrasos o problemas. A esta visibilidad se suma una movilidad robusta, que facilita que los equipos accedan a la información desde cualquier lugar y en tiempo real, y la automatización, que ayuda a reducir errores humanos, eliminar tareas repetitivas y agilizar los flujos de trabajo. En conjunto, estos elementos permiten que la operación sea más ordenada, eficiente y fácil de gestionar.

Sin embargo, para que todo esto funcione correctamente, es fundamental contar con una conectividad segura que garantice la protección de los datos y la continuidad de las operaciones. Sobre esta base, la analítica juega un papel clave al transformar grandes volúmenes de información en datos útiles para mejorar la planeación, optimizar recursos y tomar decisiones estratégicas. Por su parte, la visión artificial aporta mayor precisión en tareas como el control de inventarios, la identificación de productos o la detección de errores en tiempo real. Así, al integrar todos estos componentes, la logística deja de ser solo operativa y se convierte en un sistema inteligente, capaz de adaptarse y competir en un entorno cada vez más exigente.

El mejor resultado posible

En logística, como en el fútbol, el éxito no llega por casualidad. Llega cuando se construye un equipo conectado, con roles claros, herramientas adecuadas y una estrategia coherente.

El premio en la cadena de suministro son clientes más satisfechos, operaciones rentables, decisiones basadas en datos reales y trabajadores empoderados que pueden hacer su trabajo con confianza y eficiencia.

Referencias:

Zebra. (2026). Conectados para ganar. La estrategia del futuro: el 11 ideal. [Presentación en congreso]. Expo Summit Logística 2026.

Inteligencia Artificial en la logística

La logística está cambiando deprisa gracias a la inteligencia artificial, la digitalización y la automatización. Hoy, las empresas ya no solo buscan mover productos, sino hacerlo de forma más inteligente, rápida y eficiente. Factores como crisis globales, cambios en la demanda y avances tecnológicos han impulsado esta transformación, haciendo evidente la necesidad de modernizar las operaciones.

¿Qué es la inteligencia artificial?

La inteligencia artificial (IA) es una rama de la tecnología y de la informática que busca desarrollar sistemas capaces de realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana, como aprender, analizar información, reconocer patrones, resolver problemas y tomar decisiones. Su funcionamiento se basa en el procesamiento de grandes cantidades de datos mediante algoritmos y modelos capaces de identificar relaciones y generar respuestas o predicciones.

Aunque hoy se habla mucho de inteligencia artificial, es importante entender que la que usamos actualmente es IA estrecha o también conocida como IA débil. Esto significa que está diseñada para realizar tareas específicas, sin embargo, no puede pensar por sí sola ni tomar decisiones fuera de lo que fue programada.

Por ello, siempre debe existir supervisión humana. Si la información que se le da es incorrecta, los resultados también lo serán. Por eso, aunque la IA sea una herramienta poderosa, debe usarse con criterio.

¿Cómo se aplica la IA en la logística?

Lainteligencia artificial ya se utiliza en diferentes partes de la cadena de suministro para mejorar la eficiencia. Algunas de sus principales aplicaciones son:

Estas aplicaciones permiten tener mayor control, reducir errores y mejorar el servicio al cliente.

La hoja de ruta para implementar la inteligencia artificial

Para las empresas que buscan avanzar en este camino, es importante hacerlo de forma ordenada. Primero, se deben actualizar los sistemas tecnológicos con plataformas unificadas, es decir, integrarlas dentro de una misma para evitar trabajar con información separada. Después, se pueden incorporar herramientas de inteligencia artificial que ayuden a mejorar la toma de decisiones e impulsar la productividad.

Posteriormente, comenzar con mejoras pequeñas que generen resultados rápidos, ya que estos pueden financiar cambios más grandes. Finalmente, tras adoptarla dentro de la organización, se podrá mejorar los costos y márgenes dentro de la cadena de suministro.

Un punto clave en la transformación logística es entender que la tecnología no lo es todo. Para que realmente funcione, debe existir un equilibrio entre tecnología, procesos y personas. Cuando alguno de estos elementos falta, surgen problemas, por ejemplo, implementar sistemas sin capacitar a la gente puede generar rechazo o mal uso; usar tecnología sin procesos claros puede provocar más errores; y operar sin herramientas adecuadas vuelve todo más lento y costoso. El verdadero valor se encuentra cuando los tres elementos trabajan juntos, permitiendo operaciones más eficientes y mejores resultados.

En un entorno cada vez más cambiante, con nuevas crisis globales y nuevos retos, las empresas se han visto obligadas a evolucionar y buscar soluciones más inteligentes. La clave no está solo en adoptar tecnología, sino en encontrar el equilibrio entre la complejidad de las operaciones y la simplicidad que ofrece la digitalización. Cuando esto se logra, la logística deja de ser un proceso complicado y se convierte en un sistema más claro, eficiente y estratégico. Al final, la verdadera innovación no está en las herramientas, sino en la capacidad de usarlas para conectar información, mejorar procesos y tomar mejores decisiones.

El eslabón invisible de la logística mexicana: los transportistas

El transportista paga hoy, entrega hoy, pero cobra después. Esta es una de las realidades más críticas y menos visibles dentro de la logística en México, pues esta no se sostiene por eficiencia, sino por alguien que aguanta. Mientras la mercancía se mueve todos los días, hay quien ya asumió el costo completo de la operación y sigue esperando a que el pago llegue.

Pues detrás de cada entrega hay gastos inmediatos como el combustible, mantenimiento, sueldos y costos operativos que no pueden postergarse. Al transportista se exige rapidez, sin embargo, el pago no siempre llega con la misma rapidez.

El costo que no desaparece

Cuando un pago se retrasa, el costo no desaparece, solo cambia de manos. Ese desfase entre pagar hoy y cobrar después genera una presión constante que, en la mayoría de los casos, no absorben las grandes empresas, sino quienes tienen menor capacidad financiera, los transportistas.

Este costo se va acumulando día con día y termina afectando directamente la operación. No es solo un tema financiero, también impacta la toma de decisiones, la capacidad de crecimiento y la estabilidad del negocio.

Además, muchos transportistas operan con márgenes reducidos y enfrentan dificultades para acceder a financiamiento formal, lo que incrementa su vulnerabilidad ante retrasos en pagos o cambios inesperados en los costos operativos. Esta situación limita su capacidad para renovar unidades, invertir en tecnología o ampliar operaciones, generando un efecto que impacta no solo a los transportistas, sino también a la eficiencia y competitividad de toda la cadena logística.

También es importante considerar que gran parte del transporte en México depende de pequeñas y medianas empresas familiares, las cuales sostienen buena parte del flujo logístico nacional. Cuando estas enfrentan incertidumbre financiera, retrasos administrativos o falta de liquidez, el impacto puede extenderse rápidamente a entregas, inventarios y tiempos de operación. Fortalecer al transportista no solo beneficia a un sector específico, sino que contribuye directamente a la estabilidad y continuidad del comercio.

La desconexión en las soluciones

Muchas de las soluciones que se implementan en logística no consideran cómo trabaja realmente el transportista. Cuando una herramienta no se adapta a la operación diaria, simplemente no se usa. Y cuando agrega complejidad, termina generando más fricción.

El problema no es la falta de tecnología, sino la falta de entendimiento del día a día de la operación.

La importancia de la información y la confianza

Para que el sistema funcione mejor, no basta con acelerar pagos. Es necesario reducir la incertidumbre. Cuando la información es clara y confiable, las decisiones se toman más rápido y con mayor seguridad.

La confianza juega un papel clave. Permite que los procesos fluyan, que haya menos fricción y que los acuerdos se cumplan con mayor facilidad. Sin confianza, todo se vuelve más lento.

Una mejora que impacta a todos

Cuando el transportista cuenta con mayor certeza, acceso a información clara y condiciones más justas, su operación mejora de manera significativa. Sin embargo, el impacto no se limita a un solo actor, sino a toda la cadena de suministro.

Una red logística donde la información fluye adecuadamente y donde existe confianza entre sus participantes tiende a ser más eficiente, más predecible y menos propensa a interrupciones. La coordinación mejora, los tiempos se optimizan y los costos ocultos asociados a la incertidumbre disminuyen.

Al final, la logística no se trata únicamente de mover mercancía, sino de coordinar decisiones entre múltiples actores en entornos complejos. Mientras el sistema dependa de que uno de sus eslabones absorba de manera constante la incertidumbre, seguirá siendo frágil. Pero cuando ese eslabón se fortalece mediante mejor información, mayor transparencia y relaciones de confianza, toda la operación se vuelve más estable y resiliente.

La importancia de la optimización del espacio en las cadenas de suministro

En la cadena de suministro, el espacio suele ser un recurso poco valorado, aunque en realidad es uno de los más costosos. No el espacio que falta, sino el espacio que ya existe y no se aprovecha bien.

Cuando una operación crece, la primera reacción suele ser buscar más metros cuadrados. Más bodega, más instalaciones, más renta. Y si bien, es una respuesta comprensible, casi siempre es prematura. Antes de crecer hacia afuera, vale la pena preguntarse si realmente se ha aprovechado todo el potencial del espacio disponible hacia adentro, y sobre todo, hacia arriba.

Los principales dolores operativos dentro de los almacenes son instalaciones saturadas, ciclos logísticos poco competitivos, problemas en la selectividad de mercancías y flujos operativos llenos de cuellos de botella. Sin embargo, estos no son problemas de tamaño, sino de estrategia y optimización.

El verdadero costo del espacio

En México, rentar un metro cuadrado de bodega puede costar alrededor de $93 pesos mensuales, y construir espacio nuevo llega a los $18,000 pesos por metro cuadrado. Pero el verdadero costo del espacio mal gestionado incluye el inventario inmovilizado que no rota, los movimientos operativos innecesarios que consumen tiempo y mano de obra y una infraestructura que crece sin orden y se vuelve cada vez más difícil de gestionar.

Es importante dimensionar que cada metro cuadrado no aprovechado correctamente es capital inmovilizado. Y en una cadena de suministro donde los márgenes son cada vez más ajustados y los compromisos de entrega más exigentes, ese capital tiene un costo de oportunidad enorme.

El espacio es volumen

Para una mejor optimización del espacio es importante cambiar la perspectiva y pasar de pensar en metros cuadrados a metros cúbicos, pues un almacén no es una superficie plana. Es un espacio tridimensional donde la altura disponible representa, en la mayoría de los casos, un potencial enorme sin explotar.

Cómo aprovechar el volumen con tecnología

Aprovechar el volumen disponible requiere herramientas adecuadas. Una de las más efectivas es la tecnología de pasillos muy estrechos, conocida como VNA (Very Narrow Aisle) por sus siglas en inglés. Con montacargas especializados que operan en pasillos de apenas 1.7 metros de ancho, y complementados con sistemas automatizados de almacenamiento y recuperación, es posible reducir la huella de los pasillos hasta en un 50% y destinar ese espacio recuperado a posiciones de almacenaje adicionales. El resultado es una mayor densidad de almacenamiento dentro del mismo inmueble, sin necesidad de ampliar ni relocalizarse.

Esto no solo reduce costos de renta o construcción. También mejora los tiempos de picking, reduce los recorridos innecesarios y permite una operación más ordenada y trazable.

La optimización empieza antes del almacén

La eficiencia del espacio no comienza cuando llega al almacén, sino desde el empaque. Cómo llega, se clasifica y se prepara la mercancía impacta directamente en el espacio necesario y en los movimientos dentro del almacén.

Aprovechar mejor el volumen de los paquetes, estandarizar empaques y adaptar el almacenamiento al tipo de producto permite una operación más eficiente. El empaque no es un detalle menor, tiene un impacto directo en el espacio, los costos y la velocidad operativa.

No todo producto se almacena igual

La optimización no solo se trata de utilizar el volumen disponible, sino que debería traducirse en un sistema que permita entender cómo funciona cada producto, es decir, los productos de alta rotación necesitan ubicaciones de fácil acceso y ciclos rápidos. Los de baja rotación pueden almacenarse en posiciones de mayor altura o menor accesibilidad.

Los productos de gran volumen requieren soluciones distintas a los de pequeño formato.

Diseñar un almacén con esta lógica diferenciada permite asignar cada tipo de mercancía a la metodología más eficiente según su naturaleza, rotación y características físicas. El espacio es capital y optimizarlo es competitividad. Las empresas que gestionan bien su espacio operativo controlan mejor su estructura de costos. Y quien domina sus costos, domina su mercado.

Referencias:

Raymond de México. (2026). El poder de la optimización del espacio operativo. [Presentación en congreso]. Expo Summit Logística 2026.

Cómo la Inteligencia Artificial está transformando la cadena de suministro

La Inteligencia Artificial (IA) es un término que ha cobrado gran relevancia en los últimos 3 a 4 años, especialmente tras el lanzamiento de herramientas populares de Inteligencia Artificial Generativa como ChatGPT, Gemini, Copilot, y la más reciente, Claude. Y si bien, se habla de que en pocos años la Inteligencia Artificial reemplazará a los humanos, la realidad es que la tecnología y la Inteligencia Artificial avanzan de manera exponencial, mientras que muchas organizaciones no logran seguir el ritmo de adopción.

Más allá de las promesas exageradas, la Inteligencia Artificial está generando cambios concretos en la cadena de suministro, especialmente en la forma en que se procesa la información para tomar decisiones más rápidas, precisas y basadas en datos. Y esto no es casualidad, ya que este cambio responde a un entorno que ya no opera como antes.

El entorno empresarial actual está marcado por tres fuerzas simultáneas, la entrada de nuevas tecnologías, cambios sociales y políticos acelerados, y costos logísticos y de materias primas cada vez más variables. Frente a este panorama, tomar decisiones basadas en la intuición o en hojas de cálculo ya no es suficiente. Según Harvard, menos del 50% de los datos estructurados que posee una empresa se utilizan para la toma de decisiones, lo que indica que aún existe un alto grado de subjetividad en estos procesos.

¿Qué es realmente la inteligencia artificial?

Desde que John McCarthy acuñó el término en 1955, la IA ha recorrido un largo camino. Hoy puede definirse como una tecnología que permite a las máquinas realizar tareas que antes eran exclusivamente realizadas por humanos. Su boom actual se explica por dos factores concretos, la masiva disponibilidad de datos y la capacidad de cómputo para procesarlos.

La IA no es magia, es matemática aplicada a decisiones. Y por sí sola no resuelve ningún problema. Para funcionar, necesita datos confiables, procesos claros, personas comprometidas, criterio y experiencia humana. Sin embargo, no se limita a automatizar archivos de Excel, ya que puede generar resultados más amplios.

A pesar de su potencial, el impacto real de la IA aún no es del todo claro, principalmente porque su adopción sigue siendo limitada. Un estudio reciente realizado por Anthropic, empresa dedicada al desarrollo de inteligencia artificial, evidencia una brecha entre lo que la tecnología puede hacer y cómo realmente se está utilizando, mostrando que gran parte de su capacidad sigue sin aprovecharse en la práctica.

Una encuesta realizada por DATUP a más de 190 empresas en 2026 reveló que solo el 12% de los equipos de supply chain utilizan IA de manera activa. El 79% sigue tomando decisiones críticas con herramientas básicas como Excel. Un 28% reporta alta resistencia interna al cambio, y el 50% del C-level ni siquiera participa en los proyectos de transformación.

Las tres causas que frenan los proyectos de IA son datos dispersos, procesos débiles y falta de liderazgo. A esto se suman desafíos organizacionales más profundos, ausencia de gobernanza de datos, flujos de trabajo ineficientes, resistencia cultural al cambio y dificultad para cuantificar el impacto financiero de no actuar.

La tecnología crece de forma exponencial. Las organizaciones, no. Esa brecha se amplía cada día que pasa sin tomar acción.

La era de los agentes inteligentes

Más allá de los modelos predictivos tradicionales, existe una nueva herramienta, los agentes inteligentes. Un agente no se limita a detecta anomalías, sino que también analiza el contexto, simula escenarios, recomienda acciones y aprende con cada ciclo. No duda, toma decisiones rápidas, las valida y las ajusta.

Un ejemplo concreto de cómo es la implementación de un agente es que puede monitorear simultáneamente los niveles de inventario, la variabilidad de la demanda, el riesgo del proveedor y el error de pronóstico, a través de este monitoreo genera una acción sugerida.

El concepto de Agentic AI apunta directamente a reemplazar la ineficiencia operativa. Y lo que se volverá costoso no será la tecnología en sí, sino mantenerse en modo operativo cuando el mundo ya se movió al modo estratégico.

Uno de los aprendizajes más valiosos que comparte DATUP es la distribución del esfuerzo en una implementación exitosa, la IA representa apenas el 20% del trabajo, el proceso suma un 30%. Sin embargo, el cambio cultural y la adopción constituyen el 50% restante.

Las empresas que han implementado exitosamente soluciones de IA en su cadena de suministro reportan mejoras de hasta un 15% en costos logísticos, reducción del 35% en niveles de inventario y mejoras del 65% en niveles de servicio frente a competidores menos ágiles.

Los resultados son reales, y las empresas que los adopten serán las que sobrevivan. La IA no es el futuro, es el presente. Y la pregunta ya no es si adoptarla, sino cuánto tiempo más se puede esperar sin hacerlo.

Referencias:

DATUP. (2026). Más allá del hype: IA y agentes inteligentes que realmente cambian la cadena de suministro [Presentación en congreso]. Expo Summit Logística 2026.

Plan México 2026: una nueva etapa de simplificación administrativa y facilitación para el comercio exterior

En los últimos años, uno de los principales retos para las empresas vinculadas al comercio exterior en México ha sido operar dentro de un entorno caracterizado por la dispersión de trámites, la duplicidad documental, los tiempos prolongados de respuesta y la falta de coordinación entre autoridades.

En este contexto, las publicaciones realizadas en la edición vespertina del Diario Oficial de la Federación del 4 de mayo de 2026 marcan un punto relevante dentro del proceso de modernización administrativa del país. Los diversos decretos y acuerdos emitidos como parte del denominado “Plan México: Acciones Inmediatas para la Inversión” reflejan una tendencia clara hacia la digitalización, interoperabilidad institucional y simplificación de procedimientos vinculados a inversión, fiscalización y comercio exterior.

Para importadores, exportadores, empresas IMMEX, operadores logísticos y sectores regulados, estas medidas podrían representar uno de los cambios administrativos más importantes de los últimos años.

La apuesta por la simplificación

Más allá del discurso económico o político que suele acompañar este tipo de anuncios, lo cierto es que las disposiciones publicadas atienden problemáticas que durante años han sido señaladas por el sector privado: exceso de cargas administrativas, procesos fragmentados y múltiples puntos de contacto con distintas autoridades.

El nuevo modelo busca precisamente reducir esa fragmentación mediante esquemas digitales integrados, homologación de trámites y mecanismos de coordinación institucional.

Uno de los cambios más relevantes es la creación de la Ventanilla Digital Nacional de Inversiones, mediante la cual se pretende concentrar autorizaciones y agilizar proyectos considerados estratégicos.

El esquema contempla autorizaciones aceleradas para proyectos relacionados con sectores prioritarios, inversiones de gran escala o ubicados en Polos de Bienestar, además de establecer plazos máximos de resolución administrativa.

Desde una perspectiva institucional, este tipo de medidas busca generar mayor previsibilidad para las empresas y reducir los tiempos de gestión que históricamente han afectado la instalación y expansión de operaciones productivas en México.

VUCEM y la evolución del modelo digital

Sin duda, uno de los anuncios de mayor impacto para el sector de comercio exterior es la nueva Ventanilla Única de Trámites de Comercio Exterior.

El modelo plantea la integración operativa de trámites del SAT, Secretaría de Economía y ANAM bajo un esquema interoperable, acompañado de la creación de un Expediente Único de Comercio Exterior.

En términos prácticos, esto podría representar avances importantes en procesos relacionados con:

  • permisos;
  • avisos automáticos;
  • regulaciones y restricciones no arancelarias;
  • padrones;
  • certificaciones;
  • y validaciones documentales.

Durante años, muchas empresas han enfrentado la necesidad de presentar información similar ante distintas autoridades, bajo formatos y plataformas diferentes. La posibilidad de contar con expedientes digitales homologados y sistemas interoperables podría reducir significativamente cargas operativas y costos administrativos.

No obstante, la experiencia demuestra que el verdadero reto no suele encontrarse en el diseño normativo, sino en la implementación tecnológica y operativa.

La funcionalidad real de la interoperabilidad, la estabilidad de las plataformas digitales y la uniformidad de criterios entre autoridades serán factores clave para determinar el éxito de este nuevo modelo.

Facilitación comercial y control digital: dos procesos paralelos

Otro aspecto relevante de las publicaciones recientes es que la simplificación administrativa viene acompañada de un fortalecimiento de los mecanismos de fiscalización y trazabilidad digital.

El acuerdo emitido por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en materia de inversión productiva y cumplimiento fiscal incorpora conceptos relacionados con certeza jurídica; simplificación administrativa y uniformidad en los criterios de revisión.

Entre las medidas anunciadas destacan:

  • procurar revisiones integrales;
  • agilizar devoluciones;
  • fortalecer mecanismos de atención;
  • y limitar ciertas medidas restrictivas como mecanismo de última instancia.

Sin embargo, paralelamente también se fortalece el uso de esquemas digitales de fiscalización, análisis de información y trazabilidad operativa.

Esto confirma una tendencia que ya se observa a nivel internacional: la facilitación comercial y la digitalización administrativa no necesariamente implican una menor supervisión, sino un cambio hacia modelos de control más automatizados e interconectados.

Para las empresas de comercio exterior, esto significa que el cumplimiento preventivo, la trazabilidad documental y los controles internos seguirán siendo elementos esenciales dentro de la operación diaria.

Sectores estratégicos y reducción de tiempos regulatorios

Las medidas anunciadas también abarcan procesos de simplificación en sectores estratégicos, particularmente en materia energética y sanitaria.

En el sector energético se anunciaron reducciones importantes en tiempos regulatorios mediante:

  • expedientes digitales;
  • integración de trámites;
  • coordinación interinstitucional;
  • y reducción de requisitos.

Por su parte, COFEPRIS informó simplificaciones orientadas a disminuir tiempos de resolución y cargas administrativas en diversos procedimientos.

Un entorno que exigirá mayor preparación técnica

Si bien las medidas publicadas representan avances importantes en materia de facilitación administrativa, también es evidente que el nuevo entorno regulatorio exigirá empresas mejor preparadas en términos de:

  • compliance;
  • gestión documental;
  • trazabilidad;
  • controles internos;
  • y seguimiento regulatorio.

La transición hacia esquemas más digitalizados e interoperables probablemente incrementará el intercambio automatizado de información entre autoridades, así como la capacidad de fiscalización basada en análisis de datos y validaciones electrónicas.

Por ello, el reto para las empresas no será únicamente adaptarse a nuevas plataformas o trámites digitales, sino fortalecer integralmente sus procesos internos de cumplimiento.

Reflexión final

Las publicaciones recientes reflejan un proceso de transformación administrativa importante para el comercio exterior mexicano.

La tendencia hacia la simplificación, digitalización e interoperabilidad institucional puede representar una oportunidad relevante para mejorar la competitividad operativa del país y reducir diversos obstáculos administrativos que históricamente han afectado al sector.

Sin embargo, la efectividad de estas medidas dependerá en gran medida de su implementación práctica, de la coordinación real entre autoridades y de la capacidad institucional para operar sistemas eficientes, estables y con criterios homogéneos.

En este contexto, el seguimiento técnico y jurídico de estas reformas será fundamental para que las empresas puedan adaptarse adecuadamente al nuevo entorno regulatorio y aprovechar de manera eficiente las oportunidades derivadas de esta nueva etapa de modernización administrativa en México.

ANIERM continuará dando seguimiento a las disposiciones regulatorias y administrativas que impactan al comercio exterior, con el objetivo de mantener informados a sus asociados sobre los principales cambios y tendencias del sector.

Informe Mensual de la Agencia Nacional de Aduanas de México – Marzo 2026

El comercio exterior mexicano durante 2026 presenta una dinámica que merece analizarse con atención. A primera vista, los datos muestran un escenario favorable: el país mantiene actividad comercial, el valor de las mercancías crece y la operación aduanera se conserva relativamente estable. Sin embargo, al revisar la recaudación fiscal vinculada al comercio exterior, aparece una señal importante: México está moviendo mercancías, pero está recaudando menos en términos reales.

Durante febrero de 2026, el valor del comercio de mercancías registró un crecimiento de 18.3%, impulsado por un aumento de 20.8% en importaciones y de 15.8% en exportaciones. Este comportamiento refleja que México continúa participando activamente en los mercados internacionales y mantiene una posición relevante dentro de las cadenas globales de suministro. En un contexto internacional complejo, este crecimiento comercial puede interpretarse como una señal de resiliencia económica.

No obstante, al analizar el primer trimestre completo, el panorama se vuelve más moderado. Entre enero y marzo de 2026, las operaciones totales de comercio exterior prácticamente no cambiaron, con una variación de apenas -0.03%. Las exportaciones disminuyeron 1.7%, mientras que las importaciones crecieron 1.4%. Además, los pedimentos registraron una caída de 1.9%. Estos datos indican que la actividad aduanera se mantuvo estable, aunque con señales de ligera desaceleración operativa.

El punto más relevante del análisis se encuentra en la recaudación. Durante el mismo periodo, los impuestos al comercio exterior registraron una caída real de 7.9%. Este dato es especialmente importante porque se trata de una disminución ajustada por inflación, lo que significa que la capacidad recaudatoria del comercio exterior se debilitó en términos reales. En otras palabras, el país continúa importando, exportando y procesando operaciones aduaneras, pero cada movimiento está generando menos ingresos fiscales para el Estado.

La principal causa de esta caída se relaciona con el comportamiento del IVA, que representa 65.6% de la recaudación total en comercio exterior. Al ser el impuesto con mayor peso dentro de la estructura recaudatoria, su disminución tiene un impacto directo sobre el resultado general. En el periodo analizado, el IVA cayó 17.7% real, convirtiéndose en el factor más importante detrás del retroceso fiscal.

Por otro lado, el IEPS mostró un crecimiento de 49.1% y representó 17.8% de la recaudación. Aunque este incremento ayudó a compensar parcialmente la caída del IVA, debe interpretarse con cautela. El IEPS suele estar relacionado con productos específicos, especialmente combustibles e hidrocarburos, por lo que su comportamiento puede depender de factores volátiles como precios internacionales, niveles de importación energética y condiciones del mercado. Por eso, su aumento no necesariamente representa una mejora estructural en la recaudación aduanera.

También debe considerarse el efecto del tipo de cambio. La apreciación del peso frente al dólar puede reducir la base gravable en moneda nacional de mercancías valuadas originalmente en dólares. Esto significa que, aunque el comercio crezca en términos de valor internacional, la conversión a pesos puede limitar el monto sobre el cual se calculan algunos impuestos. Así, el crecimiento comercial no siempre se traduce automáticamente en una mayor recaudación.

La dinámica por tipo de aduana confirma esta presión fiscal. Las aduanas fronterizas registraron una caída de 14.4% en recaudación, las interiores de 8.2% y las marítimas de 3.1%. Este comportamiento muestra que el debilitamiento recaudatorio no se concentra en un solo punto del sistema aduanero, sino que aparece en los tres principales tipos de aduanas.

El caso de las aduanas fronterizas es especialmente relevante. Aunque sus operaciones apenas disminuyeron 0.2%, su recaudación cayó de forma mucho más pronunciada. Esto sugiere una menor eficiencia fiscal por operación, posiblemente relacionada con cambios en la composición de mercancías, regímenes aduaneros especiales, operaciones de exportación, efectos cambiarios o mercancías con menor carga tributaria.

Las aduanas interiores también presentan una señal importante: sus operaciones crecieron 3.1%, pero su recaudación cayó 8.2%. Esto demuestra que un mayor número de operaciones no garantiza necesariamente una mayor captación fiscal. Lo relevante no es solo cuántas operaciones se realizan, sino qué tipo de mercancías se mueven, bajo qué régimen y con qué tasa efectiva de contribución.

En cuanto al valor declarado de las mercancías, este creció 1.3% real, impulsado por un aumento de 2.6% en exportaciones y 0.2% en importaciones. Sin embargo, este crecimiento tampoco se reflejó en una mejora recaudatoria. Esto refuerza la idea de que el problema no está únicamente en el volumen comercial, sino en la capacidad del sistema para convertir ese valor declarado en ingresos fiscales efectivos.

En conclusión, el comercio exterior mexicano durante 2026 presenta una dualidad clara: existe crecimiento comercial y estabilidad operativa, pero también una caída relevante en la recaudación fiscal. México no está dejando de comerciar; el verdadero reto es que está recaudando menos por el comercio que realiza.

 

 

Ingenia Oaxaca: 5 claves poderosas de su alianza con AOCIEC

Ingenia Oaxaca conecta educación, tecnología e industria en Oaxaca

En Oaxaca hay talento. Eso no está en duda. Lo que muchas veces falta son espacios, oportunidades y conexiones reales para que ese talento no se quede solo en una buena idea, una tarea escolar o un proyecto guardado después de una exposición. Por eso, la alianza entre Ingenia Oaxaca y AOCIEC representa una oportunidad importante para acercar a los jóvenes oaxaqueños a la tecnología desde otro lugar: no solo como usuarios, sino como creadores.

 

Durante años se ha hablado de innovación, educación STEAM, transformación digital y futuro tecnológico. Sin embargo, la pregunta clave es si esas oportunidades realmente están llegando a los estudiantes. En este caso, la respuesta apunta a que sí. A través de plataformas como Robomatrix e Infomatrix, Ingenia Oaxaca ha impulsado espacios donde los jóvenes pueden competir, aprender, equivocarse, mejorar y demostrar que tienen nivel para enfrentar retos nacionales e internacionales.

 

La alianza con AOCIEC suma un elemento estratégico: el vínculo con la industria. No basta con que los estudiantes aprendan robótica, programación o ciencia aplicada; también necesitan entender cómo esas habilidades se conectan con el mundo laboral, las empresas y los proyectos que vienen para Oaxaca. Esta colaboración también fue retomada por medios locales. En una nota publicada por Libertad Oaxaca, se informó que AOCIEC e Ingenia Oaxaca firmaron un acuerdo de colaboración para fortalecer la profesionalización, la innovación y el desarrollo de capacidades técnicas y tecnológicas en Oaxaca. La publicación también destaca el anuncio de Infomatrix Oaxaca 2026, un encuentro que busca impulsar la ciencia, la robótica, la informática y la inteligencia artificial entre estudiantes del estado.

 

Ingenia Oaxaca: pasar de consumir tecnología a crearla

Hoy muchos jóvenes usan tecnología todos los días: celulares, redes sociales, aplicaciones y plataformas digitales. Pero usar tecnología no es lo mismo que entenderla, crearla o aplicarla para resolver problemas reales. Ahí es donde Ingenia Oaxaca hace una diferencia importante.

 

Su trabajo busca que los estudiantes pasen de ser espectadores a protagonistas. Que no solo vean tecnología, sino que aprendan a construirla, explicarla y defender sus ideas. Cuando un joven desarrolla un proyecto, trabaja en equipo, presenta una solución y recibe retroalimentación, adquiere habilidades que le servirán mucho más allá de una competencia. No se trata solo de robots; se trata de formar criterio, disciplina, creatividad, seguridad y capacidad para resolver problemas.

 

Ingenia Oaxaca impulsando talento tecnológico joven en Oaxaca

 

Educación con sentido

Uno de los grandes retos de la educación es que muchos estudiantes no siempre ven para qué sirve lo que aprenden. Eventos como Infomatrix y Robomatrix ayudan a cambiar esa percepción, porque convierten materias como ciencia, programación, mecatrónica o divulgación en experiencias reales: proyectos, competencias, acreditaciones y oportunidades.

 

Además, cuando los jóvenes ven que sus ideas pueden ser escuchadas por jueces, empresas, universidades y expertos, empiezan a creer más en ellos mismos. Eso tiene un valor enorme, porque muchas veces lo que detiene a un estudiante no es la falta de capacidad, sino la falta de espacios donde alguien le confirme que lo que está haciendo sí importa.

 

Ingenia Oaxaca conecta educación, tecnología e industria en Oaxaca

 

Oaxaca necesita talento preparado para lo que viene

Oaxaca está entrando en una etapa donde cada vez se hablará más de industria, energía, infraestructura, automatización y tecnología. Proyectos como el Corredor Interoceánico pueden abrir oportunidades importantes, pero también exigirán talento preparado.

 

Si Oaxaca no forma a sus propios especialistas, otros ocuparán esos espacios. Por eso esta alianza tiene tanto sentido. AOCIEC representa una conexión con sectores productivos reales, especialmente en áreas como electricidad, construcción, infraestructura y tecnología aplicada. Ingenia Oaxaca, por su parte, trabaja desde la formación de jóvenes talentos. Cuando esas dos partes se unen, se empieza a construir una generación de estudiantes que no solo sueña con el futuro, sino que se prepara para participar en él.

 

El impacto también es social

El impacto de estas iniciativas no se limita a la tecnología. También abre puertas a jóvenes que quizá nunca habían imaginado participar en una competencia internacional, estudiar una ingeniería, entrar a un laboratorio o liderar un proyecto. Cuando encuentran un espacio donde pueden aprender y demostrar su capacidad, su visión cambia.

 

El caso de Tatnia Karely García Ruíz refleja bien este impacto. Su participación en plataformas como Robomatrix y Proyecto Multimedia le permitió obtener reconocimientos nacionales e internacionales, además de desarrollar liderazgo, investigación y análisis. Lo más valioso es que hoy regresa al ecosistema como jueza, organizadora y ponente, inspirando a más jóvenes. Ese es el verdadero impacto: cuando alguien que recibió una oportunidad después se convierte en guía para otros.

 

Ingenia Oaxaca: más que patrocinio, una apuesta por el futuro

Para una empresa o institución, sumarse a Ingenia Oaxaca no debería verse solo como patrocinio. No se trata únicamente de poner un logo en una lona o entregar premios en una ceremonia; se trata de invertir en el talento que Oaxaca va a necesitar en los próximos años.

 

Apoyar este tipo de proyectos significa respaldar a jóvenes que pueden convertirse en ingenieros, programadores, investigadores, emprendedores, docentes o líderes de proyectos tecnológicos. También significa acercar la industria a las aulas y demostrar que el sector privado puede participar activamente en la construcción de un mejor futuro para el estado.

 

La alianza entre Ingenia Oaxaca y AOCIEC demuestra que cuando la educación, la ciencia y la industria trabajan juntas, los resultados dejan de ser discurso y se vuelven realidad. Oaxaca tiene talento; ahora el reto es no soltarlo, no frenarlo y no dejarlo solo. Porque si algo demuestra este proyecto es que el futuro tecnológico de Oaxaca no tiene que venir de fuera. Puede construirse aquí, con jóvenes de aquí, instituciones de aquí y empresas que se atrevan a apostar por lo que viene.